Quantum Break, una aventura para la generación Netflix

Por Axel Christiansen

Desde la publicación de Max Payne, el estudio finlandés Remedy ha realizado producciones que coquetean tanto con el mundo de los videojuegos como con el de otras formas de contar historias como los comics, la literatura y las series de televisión.

Y en ese sentido, Quantum Break es el proyecto más ambicioso y completo que han creado. Se trata de un proyecto multimedia que incluye un videojuego y una mini serie de televisión que avanzan al mismo ritmo y se complementan para contarnos la historia más cautivante y compleja que hasta ahora ha presentado la empresa.

Quantum Break es un juego sobre uno de los temas más complejos de explicar: el tiempo. Acá nuestro protagonista Jack Joyce tendrá que vérselas no solo con una máquina del tiempo sino que el “final del tiempo”, una fractura causada por un experimento fallido que puede causar el fin del universo, pero que también nos da los poderes que utilizaremos durante el título.

Como todas las historias de viajes en el tiempo la trama es algo compleja de digerir sobre todo si nos ponemos a pensar en las posibles paradojas y posibilidades que hay, pero Remedy se encarga muy bien de ir dejando en claro cuáles son las reglas argumentales en las que se basa su historia.

De hecho, a ratos pareciera que Quantum Break nos presenta demasiada narrativa. Tenemos la historia que se va mostrando mientras avanzamos en el juego, dentro del cual encontramos grafittis, computadores con largos textos e intercambios de correos electrónicos e incluso radios con programas que siguen aportando datos.

Muchas de estas instancias son optativas dentro del juego y debo admitirlo, a mi dejaron de interesarme cuando vi que habían computadores con 4 o 5 intercambios de correos en donde pensé ¿no debería estar avanzando en vez de pretender leer un panfleto?

Luego de todo eso, entre cada capítulo de juego existe uno de la mini serie donde exploramos la historia pero desde el punto de vista de la corporación Monarch, la antagonista del juego y desde donde se causa el conflicto inicial. Los capítulos de la serie son cortos, bien grabados, con actuaciones que cumplen y llenos de acción y generan ese “efecto netflix” de quedar enganchado para seguir jugando y ver que pasa.

Y a veces siento que toda la historia, a pesar de ser necesaria, hubiese sido mejor mostrarla de otra forma, ya que los momentos en los que juegas y tienes combates son realmente buenos e interesantes. Los poderes que Joyce gana para controlar el tiempo son todos muy útiles y presentan opciones variadas para enfrentarse a los enemigos en diferentes escenarios, además de que pueden irse mejorando a través de un sistema de puntos. Pero cuando ya crees haber dominado el total potencial de tu arsenal, las 8 horas que dura la aventura llegan a su fin, dejándote con ganas de más.

Sí, es cierto, hay ciertas decisiones que pueden tomarse dentro del juego que varían el desarrollo de la historia y potencialmente te llevan a diferentes finales y habrá quienes quieran verlos todos, pero para el resto, se trata de una aventura bastante corta pero atractiva al fin y al cabo.

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Visualmente, la versión de Xbox One no corre a 1080p, como si lo hace la versión de PC y eso se nota en cuando a la calidad de definición de la imagen, pero fuera de eso, todos los efectos de quiebres temporales y el diseño de los escenarios son de primer nivel. El juego rara vez se cae y teniendo una buena conexión a internet hasta la serie de TV se ve bien por el streaming. Los personajes son idénticos a los actores que los representan, una decisión tomada para que no hubiesen demasiado cambios entre el paso del juego con el contenido hecho en carne y hueso.

Finalmente Quantum Break es un juego que define toda la esencia de Remedy, una obra que trata de moverse entre las cada vez más borrosas líneas que dividen a los videojuegos con el cine pero que por lo mismo tampoco termina definiéndose muy bien. A la serie le faltó más tiempo y al juego le faltaron más capítulos. Pero el efecto Netflix de su historia hará que jugarlo de una sola pasada sea cosa de un par de días, o incluso, en una sola tarde.

NOTA: 3 de 5 paradojas temporales

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