“La hija de mi papá”: El realismo se niega a morir

Por María José Pizarro Pérez (@mjosepizarro)

Hace mucho rato que quería ver “La hija de mi papá”, estuvo el año pasado en cartelera, luego me lo perdí en Santiago a mil 2016, pero cuando me escribió mi ex profesor Nicolás Mena para invitarme me dije a mi misma “sí, esta vez me hago el tiempo” y fui.

Pedaleo rápido, porque no me gusta llegar atrasada, pero otros compromisos teatrales me tenían a unas cuadras de distancia, amarro la bici a una reja y descanso un segundo. Observo al público, que a esa hora ya había llegado hasta el teatro DUOC-UC, ex teatro “La memoria”, en su mayoría jóvenes y me dejan la impresión que venían de una escuela de teatro.

Lo reafirmo cuando escucho a una chiquilla decir: “todos me decían que si estudiaba teatro me iba a morir de hambre, pero eso no me importa”, me contuve, porque estuve a un par de segundos de decirle “sí, según las estadísticas sí, son pocos los que sobrevivien después de 5 años de egresar de la escuela”, pero me dije “¿pa qué? Que cada uno sueñe lo que quiera, total, aún es gratis”

Abren la puerta a la hora y me encuentro con la linda sorpresa que me habían guardado un asiento que decía “reservado ADN” tercera fila, al medio.

Se enciende la luz y se puede ver una sencilla escenografía, un estante, un colgador de ropa, un comedor con dos sillas, una estufa eléctrica, unas plantufas, un limpia pies y el espacio delimitado en perspectiva.

la hija 2

Ni siquiera se me había ocurrido pensar en el titulo sugerente de la obra “La hija de mi papá”, claro- me dije- una hija de mi papá sería alguien a quien quisiera no conocer, o tal vez sí.

La historia dice así: dos hermanas de diferentes madres y de distintas clases sociales, se reencuentran luego de que han enterrado al padre en común. Trinidad, la hija legítima, visita a su media hermana Daniela, con el pretexto de devolverle las cartas que le escribió durante años a su padre. Sin embargo, su real interés, es el de conocer la verdadera importancia de la relación que tenía su padre fuera del matrimonio.

Espero que termine la función para, como siempre, conversar un rato con el público, pues, finalmente cuando hacemos teatro, el acto en si, se completa sólo con la presencia del respetable.

El autor al habla

Espero otro corto rato para conversar también con Nicolás Mena, autor y director del montaje, puesta en escena que se destaca por cuatro razones el potente y sencillo tema central de la obra, el gran texto, la excelente interpretación de las actrices Catalina Gallardo y Milena Bastidas y la puesta de la compañía, el realismo en el teatro no ha muerto y las personas no se han cansado de verlo, cuando está hecho con verdad.

¿Cómo nace la idea de escribir de un tema tan sencillo, pero a la vez tan complejo?

-Nació, por historias de gente cercana, de gente muy cercana, es un tema muy potente, pero es un tema súper escondido, quizá por eso es tan potente. En todas las familias tenemos esos elefantes blancos que están bien escondidos debajo de la mesa, son esos temas tabú, por ejemplo la hija que se hizo un aborto y todos saben, pero nadie pregunta, el tema no se habla, finalmente cuando ese elefante no cabe debajo de la mesa y el elefante sale también comienzan a salir todas las heridas que esos temas dejan.

¿Cómo se tomaron la invitación que les hizo Santiago a mil para formar parte de la versión 2016?

-lo tomamos como… como un regalo, fue maravilloso. Santiago a Mil puede tener todo lo que uno quiera criticar, pero es la plataforma que hoy tenemos los actores para que sus trabajos no queden sólo en su temporada. Fue bien rico haber sido seleccionados y haber estado en ese festival, fue bacán, además las condiciones son soñadas, porque no es como cuando tienes que estar todo el día hinchando a la gente para que te vaya a ver, porque en Santiago a Mil tiene tanta difusión que la gente llega sola.

¿Hay más funciones de la hija de mi papá para este año luego de la temporada?

-Nos ganamos un Fondart para itinerar por el sur en los meses de julio y agosto y vamos a estar en Puerto Montt, Coyahique, Osorno, Villarica, Concepción, Temuco y la Sexta Región.

¿Cómo financiaron el montaje?

-Nos autofinanciamos, nos conseguimos unas lucas prestadas entre familiares, pocas lucas, muy pocas lucas y así lo financiamos, la primera temporada sirvió para pagar lo que debíamos y así lo paramos, bueno como lo hacemos todos no más.

¿Qué te parecen los comentarios del público?

-Han sido comentarios súper lindos, la verdad ha sido muy bonito, tanto de gente de teatro, como de gente que no tiene nada que ver con el teatro, de personas de estratos económicos muy altos y otros muy bajos ha sido una respuesta transversal. Una vez nos hicieron una crítica que se llamaba “la segregación social” y dijimos, no queríamos hablar de eso, pero nos hizo mucho sentido, porque en el fondo hablamos de la familia chilena, de cómo estamos separados por las lukas, por la educación, por el lugar en el que vives, ha sido todo muy sorprendente y muy bonito.

LO QUE TIENES QUE SABER

Lugar: Teatro DUOC-UC, Bellavista 0503, metro Salvador.
Funciones: Hasta el 26 de marzo, jueves, viernes y sábados a las 21 horas.
Precio: $6.000 entrada general, $4.000 estudiantes y tercera edad.
Dramaturgia y dirección: Nicolás Mena
Asistencia y técnico: Rodrigo Vidal
Elenco: Milena Bastidas y Catalina Gallardo
Gráfica: César Ramírez

 

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