Teatro Aleph tiene residencia fija y quiere convertirse en un centro dramático comunitario internacional

Por María José Pizarro Pérez (@mjosepizarro)

En el año 1968 un grupo de alumnos del emblemático Instituto Nacional tomaron una decisión: querían conocer chiquillas. Para eso se reunieron y trataron de idear la mejor manera. “Un taller de folclor” dijo uno “no, porque en el folclor no se puede bailar apretado”, “hagamos una kermesse” arremetió otro, “no” fue la respuesta de todos “porque la kermesse dura un día y un día no alcanzamos a conocer a nadie” , “teatro” dijo el más entusiasta, “sí, eso, teatro puede ser”… y así partieron

Formaron una delegación acompañados por el profesor de castellano con rumbo definido: el Liceo 1 de niñas de Santiago.

Allá los recibió la profesora de castellano del liceo, convocaron a una reunión y a ella llegaron más de 60 futuros actores y actrices. “Todos estábamos interesados en el sexo opuesto no más” recuerda Oscar Castro. “Entonces el profesor de castellano tuvo una muy buena idea, porque eligió una obra que se llamaba “el amigo de Hamlet” que la gracia que tenía es que habían más de 60 personajes, así partió el teatro Aleph”.

El Ministerio de Bienes Nacionales entregó a Oscar Castro una casona en la comuna de La Cisterna la que albergará al teatro comunitario.

La presidenta Michelle Bachelet fue alumna del liceo 1, sabemos que ella también participó en esta instancia…
-Cantaba, es una mujer con mucha llegada, con mucha simpatía, fuimos grandes amigos y esa amistad no ha terminado nunca.

¿Tenía la presidenta Bachelet talento para la actuación?
-Sí, pero es que a esa edad uno tiene talento para todo, es la edad mágica en donde podias elegir tu talento, puedes tener talento para hacer todo lo que tú quieras, es una edad maravillosa, es ahí donde se desarrolla la pasión.

CASTRO 3

Todo esto sucedió en la época escolar, una vez que terminó el proceso, los integrantes de la compañía tomaron rumbos diferentes, en el caso de Oscar, él entró a estudiar periodismo, los demás eligieron cosas como economía, filosofía, entre otros, siguieron con la idea del grupo de teatro, pero no contaban con nadie de la carrera de actuación. “En ese minuto nos empezamos a aburrir de las obras escritas y comenzamos a hacer las nuestras, una suma de cuadros que daban una obra terminada, eran muy interesantes, porque eran medias surrealistas, en el sentido de que, como nosotros no habíamos estudiado teatro, no teníamos limites para inventar”.

El taller quedó conformado por tan sólo doce actores, 11 hombres y una sola mujer, y comenzaron a ocupar un espacio como laboratorio creativo. El lugar es conocido hoy en día como “Lastarria 90”, espacio que fue facilitado por Fernando Castillo Velasco para que el grupo realizara sus  creaciones y presentaciones, ese espacio funcionó hasta 1973, cuando lo cerraron, los metieron presos, a otros los exiliaron y fue así como el grupo se desintegró.

¿Qué tanto influyó la dictadura en el arte?
-Cuando llega el fascismo a un país con lo primero que arrasa es con el arte, porque el arte es algo muy importante en la vida de la gente y muy evocador de cosas que se quieren y se esperan. Entonces, en la época de la dictadura el arte sufre un quiebre enorme y comienza a nacer la farándula y la farándula ocupa todos los espacios y eso hasta el día de hoy, pero lo interesante es que hoy en algunas comunas hay un renacimiento del arte con una fuerza impresionante, pero todavía eso, no pasa al interés general de la prensa actual.

¿Cómo vivió la época en la que estuvo preso?
-Continué haciendo teatro con un grupo de presos al interior de la cárcel y ahí realizábamos “los viernes culturales” y era muy interesante, porque no era teatro de prisioneros, sino que se ponía la prisión en el teatro, es como cuando me fui al exilio, yo no hacía teatro de exilio, ponía el exilio en la escena. En Francia, yo estoy establecido en un lugar y hago teatro, estoy muy orgulloso de eso, porque es la única compañía de teatro latinoamericano que se ha establecido en Paris durante décadas y que se va a quedar para siempre, porque hay franceses que siguen haciendo este teatro, lo que me permite a mí tener la libertad de volver a Chile para impulsar a Aleph en la Cisterna donde me dieron un lugar.

“Yo hago espectáculos ecológicos, porque no se necesita nada para la creación, que no sea lo que existe en el lugar en el que presentamos la pieza”, Oscar Castro, fundador de teatro Aleph.

Estuvo 14 años en el exilio, ¿cómo fue el reencuetro con Chile?
-Todo había cambiado, el país cambió, mis amigos habían cambiado, yo había cambiado, todo era un rehacer de vínculos y de comprensiones de amistad.

¿Cómo ve el arte hoy en el país?
-Yo creo que está evolucionando en las comunas, de forma extraordinaria, hay un gran movimiento cultural que avanza y que un día va a ser autosuficiente para él mismo, por ejemplo, ahora es caro ir al teatro, es imposible para una familia de clase media.

¿Cuál es el proyecto para este espacio comunitario en La Cisterna?
-Yo quiero crear un centro dramático comunitario internacional, hay mucho en el arte que nace por el inconformismo de cómo está el mundo, eso está en el rap latinoamericano, ese inconformismo está en el arte y va a aumentar cada día. Cuando hablo de teatro comunitario hablo de teatro popular y a mí lo que me interesa es que las comunas inventen su propio teatro  y que cuenten a través de ello sus anhelos y sus dolores. En las comunas, hay mucho teatro ¿quién va a verlos? los amigos de los actores, ahí tú estás creando un público de teatro nuevo que va a ver a sus amigos, eso es lo que yo quiero. Yo hago espectáculos ecológicos, porque no necesita nada que no sea lo que existe en el lugar en el que presentamos la pieza.

¿Cómo van a financiar este nuevo espacio?
-Vamos a tener ayuda de la municipalidad, del Consejo de Cultura y pienso también pedir ayuda a la Comunidad Europea, yo quiero hacer un centro cultural de gran importancia.

Imaginó alguna vez que las simples ganas de conocer chiquillas lo iban a llevar a formarse como un profesional.
-No lo había pensado así, pero las chiquillas me siguen dando energías para hacer todo lo que hago, yo soy pro mujer, anti-machista, pero no soy macabeo.

CASTRO 2

LO MÁS PRONTO

ALEPH TEATRO TALLER
DEL 1 AL 4 DE FEBRERO
EXPLORACIONES TEATRALES A PARTIR DEL MOVIMIENTO
MAESTRO: LUCHO RAMÍREZ
PERÚ FUSIÓN TEATRO
VALOR: $30.000
ALEPHTEATRO@HOTMAIL.COM

Escrito por: