El gran circo de Timoteo: el arte del transformismo, en vivo

POR MARÍA JOSÉ PIZARRO PÉREZ (@MJOSEPIZARRO)

“Le puedes enseñar a una persona la técnica del circo, pero aprender a ser artista no se aprende en ninguna parte”… Juvenal Carlos Rubio Sánchez, director artístico del circo de Timoteo.

– Alo ¿circo Timoteo?
– Sí
– Hola, soy María José periodista de Radio ADN, me gustaría saber el precio de las entradas.
– Claro, platea alta $7.000, platea baja $9.000 y preferencial $10.000, ¿ha venido a este circo?
No, no he tenido la oportunidad.
– Y ¿cuándo va a venir?
– Hoy.

Y así fue.  A las 21:30 horas del martes y después de haber cumplido mis labores de madre, decidí ir a ver de qué se trataba este circo del cual tantos amigos me habían hablado maravillas.

Debo reconocer que no me hice muchas expectativas, pues el Circo de Pastelito y Tachuela chico había dejado la vara muy alta y encontrar algún espectáculo que estuviera al mismo nivel iba a ser difícil, pensaba.

Llegué justo a la hora de la función, pues reconozco que me perdí, la antigua ruta que tomaba para llegar a este punto de a capital ha cambiado mucho en los últimos años, me metí en un túnel, pasé por el hogar de Cristo, me equivoqué con el empalme hacia Américo Vespucio, o sea, di jugo, pero llegué.

Claramente el circo ha avanzado mucho, no les voy a decir que esta carpa es la mejor a la que he asistido, pero se nota la preocupación extra por la comodidad de los espectadores, los que, ansiosos, comenzaron a aplaudir para que se diera inicio al show.

timoteo 2

Mucho brillo por todos lados es parte del sello de este espectáculo, tanto las cortinas y los adornos brillan desde lejos, al igual que cada uno de los detalles de los artistas los que aparecen con plumas y un sobre maquillaje que puede apreciarse hasta de la última fila.

La particularidad del circo de Timoteo es el transformismo, diría que el 60% de los cuadros son representados por transformistas que ponen una cuota extra de picardía, digo extra, porque estamos acostumbrados a espectáculos al límite de lo grotesco, éste pasa con creces ese límite que es recibido con mucho entusiasmo por los asistentes.

En el intermedio salgo rápidamente a conversar con el director artístico del espectáculo, Juvenal Carlos Rubio Sánchez, para hablar de este show que ya suma más de 40 años en escena. Hablamos de circo, de la vida en este lugar, de la descendencia, de la trascendencia.

Nano, sexta generación de familia circense, me cuenta que tiene dos hijos, que forman parte de este show, y una niña que quiere ser matrona, su hija sólo va al circo para las vacaciones o los fines de semana, porque quiere terminar el colegio, vive con su abuela mientras el circo itinera por todo el país.

Nano o Nanín, como es conocido en el medio, nos cuenta como partió esta experiencia, nos dice que “Timoteo era el artista del circo de su abuela, luego Timoteo se animó a poner su propia carpa, él era como mi papá. En un principio, teníamos un circo con show, es decir, teníamos actos propios de circo, pero siempre acompañado de humoristas, cantantes y otros, las bailarinas eran mujeres hasta que un día faltó una de ellas y tuvimos que vestir a un chiquillo delgado para que la reemplazara y eso causó furor, a la gente le encantó”.

Payaso Timoteo

“Ese mismo chiquillo que salió vestido de mujer se convirtió en un ícono, cuando las bailarinas, incluido este chiquillo, se acercaban al público quedaba la grande, a las bailarinas mujeres el público ni las tocaba, pero a él, lo manoseaban entero, a ése no lo dejaban tranquilo, lo agarraban de todos lados, un día entró con un bidón, pero como el bidón no calzaba con el show y tampoco servía para pegarle en la cabeza al público, le pasaron una cartera y ahí nació la `loca de la cartera`”

Nano además le adjudica al circo de Timoteo la frase que coreó el monstruo del Festival de la canción de Viña del Mar por allá por el año 2000 cuando la cantante brasilera Xuxa cantaba “Ilarié”. “Ese nació aquí, la artista que falleció Fabiola del Luján hacía una rutina con esa canción, en los tiempos en que el circo trabajaba en los cerros de Valparaíso, todavía no pensaba aparecerse por acá la Xuxa y en los cerros ya el público coreaba la canción, porque este circo en Viña del Mar y Valparaíso es propio de la gente de los cerros de allá, allá se inició en cuanto a show de transformistas”

La pregunta era de cajón, ¿reciben algún aporte estatal o financiamiento?
-No nada, ningún tipo de financiamiento, absolutamente nada, ningún circo de Chile, ningún circo tradicional, sí los que han sido creados por gente que no es de acá, que no es de tradición circense, lo malo es que esos circos lo único que han creado son artistas callejeros, nadie desde ese lugar ha llegado por ejemplo al Cirque du Solei, en el Solei, por ejemplo, hay dos trapecistas chilenos, son fantásticos, lo máximo. Payasos chilenos hay en todos lados, en Japón en Alemania, los artistas del circo tradicional son buenísimos. El que nace payaso anda de chiquitito haciendo gracias, el que nace acróbata de chiquitito se anda colgando de todo, nace en la sangre, le puedes enseñar a una persona la técnica, pero aprender a ser artista no se aprende en ninguna parte”

¿Cómo podemos entusiasmar a alguien que nunca haya venido a este circo?
-El circo de Timoteo es un espectáculo apto para cualquier público, cualquier persona puede venir a verlo, porque es un espectáculo con rutina, con situaciones, con un humor que es captable para cualquier persona, no tiene nada de morboso, ni tan suave tampoco, es picardía, entonces la gente que viene, viene a ver un show que te mantiene desde que comienza hasta que termina te mantiene de una cosa a otro, y los transformistas más divertidos de Chile están acá, los creadores de todo el arte del transformismo están acá.

Y tiene razón, porque aún cuando los artistas son más que “pasados pa la punta” la función estaba llena de niños, que reían a carcajadas con cada una de sus locuras.

Rescatable también son los payasos del circo, el mismo Timoteo, derrocha experiencia, “chispeza” y simpatía, se nota que por sus venas también corre aserrín, se nota que lo que hace, lo hace con amor y entrega.

Me quedo después del cierre para ver la reacción del público, les pregunto qué les pareció el espectáculo y de todas las personas a quienes entrevisté, ninguno salió disconforme, es más, me dijo una señora “me voy feliz para mi casa, porque aquí boté todo mi estrés”.

LO QUE NECESITAS SABER

En estas Fiestas Patrias el circo de Timoteo está ubicado en Américo Vespucio con General Velásquez y cuenta con estacionamientos privados.

FUNCIONES:

Del 17 al 20 de septiembre, dos funciones 19:00 y 22:00 horas.

PRECIOS

Platea alta: $7.000

Platea baja: $9.000

Preferencial: $10.000

Palco (4 sillas): $50.000

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