Metal Gear Solid V: Ground Zeroes, el ensayo de la orquesta.

Antes de comenzar la crìtica quiero ponerme el parche antes de la herida: Sí, este es un juego que fue lanzado el año pasado, pero vengo a hablar de él por una razón muy especial. Metal Gear Solid V: Ground Zeroes es uno de los juegos que estàn disponibles de manera gratuita durante el mes de junio para los usuarios de PS4 que cuentan con su cuenta de PS Plus al día.

Y esto no es un dato menor ya que por mucho tiempo se tildó a Ground Zeroes como una demo glorificada, un simple adelanto por el que el público tuvo que pagar por el solo hecho de querer ver como estaba avanzando la última entrega del último juego de Hideo Kojima.

Y sí, yo fui una de esas personas. Nunca quise tocar el juego porque sabía que a)algún día llegaría gratis de alguna manera o b) siendo tan importante para entender lo que ocurre en The Phantom Pain -el juego que llega finalmente durante septiembre- probablemente estaría incluido.

Hasta ahora solo he acertado la primera y por eso es que me atrevo a revisarlo para ver si vale la pena descargar sus GB dentro de la consola.

Ground Zeroes te pone en el rol de Big Boss en una misión para rescatar a dos prisioneros de una isla-prisión en Cuba. El campamento Omega es realmente el protagonista del juego ya que es un sitio con vida propia y con muchos elementos que permiten hacer que cada experiencia en el sea diferente.

Como es costumbre en la serie, la jugabilidad se desarrolla gracias a la relación del personaje con su entorno y en particular, con la necesidad de recorrer toda la base sin ser descubierto. Uno de los aspectos que lo hace especial es que ocurre de noche y con lluvia, lo que además de ser un interesante agregado estético es también parte de lo que hace al juego visualmente atractivo. Las luces de las linternas, por ejemplo, se ven a la distancia y encandilan cuando estàn de frente a ti, dando una señal de alerta pero también generando algo de confusión al jugador.

 

metal_gear_solid_5_ground_zeroes-2397012

 

El increíble nivel de detalle puesto tanto en lo gráfico como en la inteligencia artificial de la isla es lo que hace este par de horas que puede llegar a durar la misión -lo más veloces la pueden pasar en cuestión de minutos- algo único y digno de repetir.

A nivel de historia, es recomendable al menos haber pasado por Peace Walker para saber quienes son “Chico” y “Paz” y por qué deberíamos arriesgar nuestras vidas para salvarlos. La historia en si es breve y se entiende por si misma, pero no logra llegar a ser emotiva si no se conoce el trasfondo que tiene.

Lo que sí me pareció un ataque contra el mismo juego, es que tras terminar la historia, te muestran un trailer de Phantom Pain, para unos para enfatizar que se trata de un prólogo, pero para mí, un testamento que confirma que sí, lo que de verdad quiere el juego es vender a su hermano mayor.

Pero terminar la misión no solo es necesario para ver la historia sino que para desbloquear las “Side Ops”, misiones alternativas que utilizan el mismo campo pero para diferentes tipos de misiones. Acá podremos ver, además, el lugar en diferentes condiciones, como de día, un cambio que puede parecer menor pero cambia toda la estrategia de como moverse por Omega.

1383574965-mgsvgz-ss-game-001 (1)

Lo cierto es que si lo vemos de manera superficial, sí, el juego queda corto y me parece muy extraño saber que en algún momento se cobró 40 dólares por el. Si, en cambio, extendemos su vida útil y lo miramos como una suerte de campo de juego virtual donde podemos ensayar diferentes maneras de realizar la misma acción -o de hacerla con objetivos diferentes, como salvar más prisioneros- el título cobra algo más de valor, pero aun no el suficiente.

Aprendí a ver Ground Zeroes como el ensayo que muchas veces hacen los artistas antes de tocar y por el que se cobra un extra a la entrada para verlo: a pesar de que sea algo menor contiene momentos que solo pueden vivirse al verlos y los más fanáticos no dudarán en hacerlo. Pero para la gran mayoría del público, el ensayo es una anécdota y es el recital el que vale la pena.

Acá ocurre lo mismo: claramente no pagaría un precio completo por un título que en realidad sólo busca vender uno nuevo, pero si me invitan a ver el ensayo, aunque sea solo por un mes, no dudaría en disfrutarlo ni por un segundo. Y quien sabe, quizás era lo que necesitaba para terminar de convencerme de que The Phantom Pain será un imperdible cuando llegue septiembre.

NOTA: 3 de 5 plot twists

Escrito por: