Así es Splatoon, el nuevo juego de Nintendo

Cuando uno habla de Nintendo es inevitable pensar en Mario, Donkey Kong, Kirby o Zelda. Pero la compañía japonesa ahora quiere que pensemos en calamares.

Splatoon es el nombre del último juego lanzado por “la gran N” para su consola Wii U, un título que llega a renovar muchas de las convenciones impuestas por ellos mismos durante su tiempo de vida: no apela a la nostalgia ni pretende ser un juego para animar fiestas y encuentros ñoños sino que es una interpretación en los códigos de Nintendo del género que más está creciendo en el mercado actual: los juegos en línea.

Los protagonistas de Splatoon se llaman Inklings y son criaturas mitad humano mitad calamar. En su forma humana son capaces de correr, saltar y lo más importante, utilizar armas que en vez de disparar balas, lanzan pintura. La pintura no es solo una forma de convertir un género violento en algo más amigable sino que es clave para el concepto del juego: mientras más cubras de tu color el campo de juego, más ventaja tendrás en los diferentes modos de juego que ofrece.

La pintura es además el hábitat natural de los calamares y cuando te tranformas en ellos, tan sólo presionando un botón, puedes navegar más rápido por los niveles y de manera silenciosa. ¿Lo malo? Los calamares son muy buenos corriendo pero no para atacar, por lo que hay que saber mezclar bien cuando ser humano y cuando calamar.

La idea de usar la pintura como elemento principal en el juego funciona de manera perfecta porque te entrega una pista visual automática sobre como lo estás haciendo: mientras más veas tu color, mejor te está yendo.

Splatoon incluye un modo de historia que es algo corto pero es muy entretenido y presenta alguna de las gráficas más atractivas que se han hecho para la Wii U. Los niveles se parecen algo a Mario Galaxy -se nota que fueron creados por el mismo estudio dentro de Nintendo- y sobre todo los jefes de cada mundo son algo que vale la pena experimentar.

El modo multijugador local, por otro lado, pasa sin pena ni gloria. En serio, ni lo intenten.

Pero la razón por la cual la gente está comprando Splatoon es por su modo en línea. Peleas globales de 4 contra 4 jugadores las que solo pueden disfrutarse con una buena conexión a internet. El modo principal llamado “Turf War” es donde vamos a pasar más tiempo. Acá los dos equipos compiten durante tres minutos para tratar de cubrir el mapa con la pintura de tu equipo. Los que hayan cubierto más espacio al terminar el tiempo, ganan. Así de sencillo.

Las batallas son muy entretenidas, eso no puede negarse, pero el juego tiene algunas fallas, sobre todo en su sistema de matchmaking -el proceso con el cual el título arma los equipos que finalmente se encuentran en línea.

La principal de estas fallas es lo poco flexible que es. Cuando digo que las batallas son de 4 contra 4, es porque son 4 contra 4 sin nada entre medio. Si no se juntan 8 personas, la partida no se carga y transcurrido el tiempo de espera, que muchas veces es de varios minutos, simplemente te devuelve al lobby.

Tampoco ayuda la cantidad de mapas en los que se puede jugar. El juego viene con cinco mapas, sí, solo cinco (seis si contamos el que se agregó con una actualización el lunes) y con eso se supone que uno debe entretenerse por horas. Peor aun, solo dos de esos mapas están disponibles en cada sesión, que se renueva cada 4 horas. O sea, si logras encontrar un grupo de personas para jugar y no lo sueltas, preparate para jugar los mismos escenarios una y otra vez.

¿Se imaginan si sacaran un Mario Kart con la promesa de tener 32 pistas, pero que solo venga con 8 y el resto “se vaya sumando”? Ese es el tipo de cosas que esperan que aceptemos con Splatoon, lo cual es una lástima porque sí, estoy seguro que tras los parches y contenido lanzado el juego terminará siendo algo bueno, pero por el momento no es nada más que comprar a precio completo un juego con el cartel a medio llenar.

Splatoon es un juego de Nintendo con todas sus letras: tiene colores, tiene diversión, música pegajosa y controles a toda prueba. Pero a diferencia de los clásicos que hasta el día de hoy perduran, viene con fecha de vencimiento, pues en 10 años más, cuando los servidores ya estén abajo y ya no se pueda ni bajar los mapas ni encontrar gente para jugar, los Marios, Zeldas y Metroids de siempre serán las piezas que se recordarán, mientra que a Splatoon no le queda más que conformarse con ser una muy divertida anécdota dentro de la historia de la compañía.

RATING: 3 de 5 calamares.

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